Masoneria

Libertad – Igualdad – Fraternidad

"Es probable que nuestro origen proviene de la Eva africana ó asiática"

Ya nadie pone en duda una verdad cientìfica, los primeros homínidos aparecieron en el África hace 4 millones de años comprobado por sus restos fósiles encontrados.
Éstos homínidos encontrados bajo forma de Homo erectus partió de África en busca de nuevos horizontes alrrededor de un millón de años y sus fósiles dispersos dieron cuenta que estuvieron allí.
De allí se determinaron dos corrientes científicas, la del Homo erectus y la Eva mitocondrial que se disputaron el árbol genealógico de la especie humana.

Pero el misterio es otro; reside en saber si las poblaciones dispersas de Homo erectus son las que dieron nuestros origenes de hombre y mujer que poblaron la Tierra.

Los paleontoantropólogos de la Universidad de Michigan en EE.UU estuvieron convencidos durante años de que el ser humano descendía del Homo erectus así como lo estableció Darwin y que estuvieron establecidos en Asia y Medio Oriente.
En 1987 los bioquímicos de la Universidad de California en Berkeley publicaron en la revista Nature la teoría de la Eva mitocondrial ó Eva africana que fuera investigada por Allan Nilson que basó sus estudios en los genes.
El descubrimiento deteminó dos corrientes que se dispersaron del África al mundo, la primera del Homo erectus que no prosperó y desapareció y la segunda que desplazó a la primera hace 200.000 años despúes que se mezclaran los antepasados y nuestra madre Eva sería la mujer del África que precede a esa segunda ola imigratoria.
Así los biólogos de Berkeley basaron sus conclusiones en el exámen de las mitocondrias, las que elaboran la energía que tienen las células humanas y así cada una de ellas contiene su propia fracción de ADN característica. El ADN mitocondrial (ADNmt) difiere del ADN del núcleo de las células ya que el primero se obtiene por vía materna.
Así es cuando el óvulo es fecundado, la mitocondria del espermatozoide es reabsorbida y tanto hombres y mujeres portamos el ADNmt materno, ya que el ADNmt no se mezcla y se diferencia del propio respecto a su bisabuela por acumulación de mutaciones.

La regularidad en la distancia genética entre Ud y su primo tercero en el ser humano promedio y el chinpancé es la medida de la distancia en el tiempo desde el momento en que los dos tuvieron un antepasado común.
Para el caso de primos terceros, cuatro generaciones atrás y para el hombre y el chimpancé hace 6 millones de años. El equipo de investigadores de Berkeley examinó el ADNmt de 152 mujeres de distintas razas étnicas descubriendo una variación escasa entre ellas, mucho menos que la producida por el reloj molecular (con regularidad estadística) de sus antepasados africanos, asíaticos o europeos hubieran evolucionado en aislamiento desde los días del Homo erectus, pero el mayor número de mutaciones provienen de ascendencia de mujeres africanas que dataría de 200.000 años de antiguedad. Como consecuencia todos decendemos de alguna pequeña población africana de una madre Eva primigenia de la segunda oleada migratoria hacia otros continentes.
Alan Templeton especialista en genética de la Universidad de Washigton no desestima el potencial de ADNmt aplicado por el equipo de Berkeley para diseñar un árbol genealógico y tener generado millones de árboles genealógicos según como sean introducidos los datos en la computador

a.
Si bien para Templeton existe ambiguedad en las fechas, existe un pasado mitocondrial entre cien mil a 1 millón de años atrás, de ahí la irradiación migratoria pasó del África al resto del viejo mundo para evolucionar allí, pero siempre hubo contacto entre los continentes y donde algunos sembraron confusión respecto a las mitocondrias. Templeton acepta la teoría de Eva africana señalando que los genes obedecen a un mosaico geográfico; “Aún cuando el origen en nuestras mitocondrias puede estar en África, nuestro gen de hemoglobina que contiene el ADN nuclear puede provenir de un antepasado asíatico o nuestro cromosoma Y venir de Europa”, afirma.
Para complicar más las cosas y poner en la picota la teoría de la Eva africana en junio de 1992 otro equipo de científicos anunció investigaciones encontradas en cráneos chinos en 1989 que acusan una mezcla de características tanto de Homo erectus como del temprano Homo Sapiens que indicaría una transición del ser humano moderno en Asia al mismo tiempo que en África. Pero además mientras en el viejo mundo se discute la fecha probable de los primeros humanos que llegaron a América, ya nadie duda de los antepasados del hombre indoamericano llegado desde Siberia a través del paso de tierra ahora sumergida del estrecho de Bering.
La posible fecha que se cuestiona es de 12.000 años atrás la llegada del hombre al continente americano conocido como la “cronología de Clovis” dado al emplazamiento en New México dónde se encontraron las herramientas de piedra de los primeros pioneros.
Ahora ésos 12.000 años de antiguedad son cuestionados desde el punto de vista arqueológico como linguístico.
Desde la arqueología, los nuevos descubrimientos a partir de los 80 incluyen importancias diferenciadas en Sudamérica, EE.UU y el Yukón.

La mayor cantidad calculada es de 30.000 años en un descubrimiento arqueológico en el noroeste de Brasil, trátase de los fogones de roca de Pedra Furada que de verificarse como obra del hombre, triplicaría la antiguedad probable en América.

Desde la linguística, los 12.000 años del hombre americano se respaldan en trabajos de Joseph Greemberg, un ortodoxo especialista de la Universidad de Stanford que opina que más de 1000 diferentes lenguas indígenas en América tendrían un antepasado común, sería una protolengua hablada por los primeros imigrantes que llegaron a América por el estrecho de Bering hace 12 millones de años.
Por comparación masiva Greemberg buscó similitud de palabras en todos los idiomas americanos y comparó sus similares, así “el agua” la relacionó con lago, laguna ó pantano, y a partir de esas semejanzas reunió los idiomas indoamericanos en 3 categorías; una conteniendo 9 idiomas semejantes, otra que llamó Amerindio que incluía a las demás y así se correspondían a las oleadas colonizadoras hace 12.000 años.

Pero recientemente un nuevo método utilizado por Johanna Nichols que opina que tanto la cronología arqueológica de Clovis como los estudios de Greenberg invocaron la fecha de llegada del hombre al continente anericano en 20.000 años.

El método basado en estimar la antiguedad de las lenguas americanas la denominaron de “reloj linguístico” donde las lenguas dan origen a otras lenguas “hijas” así como ocurrió en el curso de la historia con otros idiomas del mundo donde cada familia genera entre 1 a 3 lenguas “hijas” cada 6000 años.
Éste mecanismo de reloj linguístico, la investigadora dividió los 140 grupos linguísticos de América del Norte por 1,6 y le permitió saltar a 6000 años atrás de toda una generación linguística. Con otras sucesivas divisiones hacia atrás estaríamos en los 12.000 años en el umbral de la cronología Clovis con 55 familias idiomáticas.
Como ni en Alaska y Siberia existía densidad poblacional ni linguística y la complejidad social no contenía gran número de familias, la protolengua fué introducida al continente durante una migración mucho antes de 50.000 años, pero de todas maneras el enigma está pendiente; si la cronología de Nichols es correcta, porqué no se sustentan los descubrimientos arqueológicos…?.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el julio 26, 2008 por en origen ciencia eva africana asiatica.
A %d blogueros les gusta esto: