Masoneria

Libertad – Igualdad – Fraternidad

EL PARADIGMA DE LA REGULARIDAD, Y LOS MOVIMIENTOS MASÓNICOS ACTUALES – Parte II

Por M:.R:.H:. IVÁN HERRERA MICHEL
Vicepresidente de CLIPSAS
Parte II

Continuación …//
Históricamente, la “Regularidad” es un concepto más que todo religioso, cuyo origen documentado parece derivarse de los “Preceptos” (Praeceptum) promulgados por San Agustín en el Monasterio de Hipona en el año 397. Posteriormente las más importantes para la cristiandad serán las “Reglas” de San Basilio, Obispo de Cesárea, las de Pacomio en Egipto, de los Cuatro Padres de la Abadía de Lérins, en el siglo V, y la de San Benito reconocida en el año 816 en el Concilio de Aquisgrán.
Luego, en los Concilios de Letrán de 1123, 1139, 1179 y 1215, la Iglesia Católica unificará las “Reglas” a partir de las de San Agustín, San Benito y San Basilio, a las que se añadirán la “Regla” de San Francisco de Asís en 1223. Unicamente los Jesuitas no respetaron esta disposición obteniendo un reconocimiento posterior para su “Regla”. 
En consecuencia de esto, una Orden es “Regular” si se ajusta a sus disposiciones fundacionales, que en nuestro caso serían los Landmarks. Y aquí vuelve y surge una gran confusión inoperante. Para no ir muy lejos, desde el año 1000 de nuestra era hasta 1723, en que se expiden las Constituciones de Anderson, los Masones y sus antecesores constructores tuvieron más de 15 reglamentos conocidos, sin contar los que destruyó el mismo Anderson. Cada escuela de arquitectura, cada corporación de albañiles, fueran alemanas, italianas, inglesas, portuguesas o francesas, tenían su propio “Reglamento” interno a partir del cual se habían constituido y se podrían definir como “Regulares”.
El punto es, que en el siglo XIX a unos Masones ilustres (Masonólogos los llaman ahora) se les dio por escribir los que ellos creían que debían ser los Landmarks correctos para todos los Masones del mundo. Y ahí ardió Troya. Todavía una parte de las Grandes Logias “Regulares” de Latinoamérica, bajo la influencia de las Grandes Logias Anglosajonas de Estados Unidos, no ha podido quitarse de encima los 25 que redactó Albert Gallatín Mckey en 1864 en los Estados Unidos, a pesar de su anacronismo manifiesto y su inconveniencia evidente. Lo curioso del caso es que la Gran Logia Unida de Inglaterra no tiene incorporado a su normatividad ningún listado de Landmarks, para ellos las únicas normas para evaluar si una Gran Logia es “Regular” o no son sus 8 Puntos de 1929, con las reformas de 1989. Y punto.
Los defensores del status quo, basados en el listado de Mckey, sostienen contra toda evidencia que cada uno de sus 25 mandamientos redactados como Landmarks son de una antigüedad incontestable; lo cual es una falsedad que no resiste el más ligero análisis histórico. Por ejemplo: No solo existe amplia y suficiente documentación que prueba que en las viejas Logias Operativas trabajaban lisiados, cojos, mutilados y mujeres, sino que la misma existencia de un funcionario denominado “Gran Maestro” se da por primera vez en 1717 como consecuencia de la fundación espurea de la Gran Logia de Londres, que como hemos visto no fue la primera Gran Logia del mundo; antes de esa fecha, el dirigente o líder de una Logia se denominaba “Maestro” y para ese entonces solo existían los Grados de “Aprendiz” y “Compañero”. Es más, nadie en la Masonería escenificaba la leyenda de Hiram. 
Esta Leyenda solo llega a la Masonería a mediados del siglo XVIII; no existen menciones a la muerte de Hiram, como parte del ritual Masónico, en documentos anteriores al siglo XVII; y se atribuye a un monje Benedictino del siglo IX llamado Walafrid Strabón su redacción en la forma que la conocemos, tomando como base las tradiciones hebreas del Antiguo Testamento (1 Reyes 5; 2 Cr.3). 
La historia, como ciencia, progresa. De continuo surgen nuevas investigaciones cuyas hipótesis se contraponen a veces con la visión romántica de nuestros orígenes. Y no es una decisión fácil, elegir entre el análisis científico y la magia de las leyendas en instituciones que como la Masonería descansan sobre las profundas raíces sicólogas del rito. 
No obstante lo anterior, las Grandes Logias que giran alrededor de las decisiones inglesas sostienen que la “Regla” a seguir para la definición de una Gran Logia como “Regular” es la observancia de los 8 puntos de Londres de 1929 y sus modificaciones de 1989, recogidos en las diversas confederaciones regulares. 
Es una confusión sobre la que no se pronuncian oficialmente las Grandes Logias “Regulares” y sobre la que existe una especie de pacto tácito de no cuestionar formalmente “por prudencia” y para no colocar en peligro la tan preciada “Regularidad”. Sobra mencionar que este tema está proscrito de las conclusiones de las reuniones de la C.M.I., a pesar de que ocasionalmente algún asistente lo trae a colación. Corre el peligro de que le contesten como lo hicieron a un Gran Maestro Regular de Colombia: “Hermano, yo creo que usted se equivocó de Masonería”. 
De tal forma, que los verdaderos Landmarks modernos, cuya no observación total o parcial desune a los Masones son los 8 Puntos en mención. De ninguna “antigüedad incontestable” se trata ni se invoca. Solo de eso: un requisito diplomático de relacionamiento promulgado unilateralmente por una Gran Logia monárquica y conservadora que ha utilizado a la Masonería como un instrumento más de la política colonial del imperio británico. 
Lo paradójico del caso, es que aún desapareciendo el interés geopolítico de hacer uso de la Masonería para nuclear la clase dirigente local colaboracionista de las colonias, el concepto de “Regularidad” sobrevive en las relaciones diplomáticas interpotenciales a partir del desconocimiento general de su origen y sentido real, y los conflictos internos Masónicos que se viven en cada país. Eso es muy británico.
Tres son las concepciones Masónicas que desde el siglo XIX se diferencian según las condiciones de implantación y la religión dominante de la población en que se desarrolla. Ellas van a determinar las relaciones interobedenciales y los criterios para determinar la Regularidad. Las podemos agrupar de la siguiente manera:
a) La de los países escandinavos y Prusia, en donde la Masonería es cristiana protestante y conservadora;
b) La del Reino Unido y los países angloparlantes, en donde está considerada sobre todo como un Club caritativo y de beneficencia que reúne a creyentes de diferentes confesiones; y
c) La de Europa continental y la inicial de América Latina, en donde la Orden se ubica en las huellas de la Revolución Francesa, la independencia de las naciones americanas, la referencia a los Derechos Humanos, la exigencia opcional en la creencia en un Dios, y una opción laica y Progresista, sobre todo en los países de mayoría católica, que la hostilidad de la iglesia ha ayudado a fortalecer. 
Naturalmente, este cuadro es esquemático, y en la practica varias concepciones coexisten en las mismas Obediencias. En realidad, cada grupo se mueve como placas tectónicas dentro de la Masonería, y todos a la vez enfrentan con diferentes respuestas la llagada masiva de la mujer a la Orden. Para citar un solo caso: el Gran Oriente Latinoamericano – GOLA – en su último Gran Consejo de la Orden acaba de dejar de definirse como una Obediencia mixta para en lo sucesivo hacerlo como una Gran Logia de personas. Indiscutiblemente es una respuesta que el mundo profano admira y respeta más que la teoría de “la sombra del árbol demasiado frondoso” del Gran Maestro Regular chileno. 
Y en esto hay algo crucial, por que de la forma como nos vea el mundo profano dependen las posibilidades de que la Masonería progrese. Si esas calificaciones son favorables, crece significativamente la probabilidad de contar con más y mejores aspirantes. 
Algo muy parecido podemos afirmar de las tendencias esotéricas y racionales que coexisten al interior de la Orden. Conozco amigos que viniendo de contextos intelectuales y académicos de preocupaciones sociales y métodos científicos se han quedado mudos al iniciarse en una Logia mística cuyos trabajos se mueven alrededor de las antiguas tradiciones egipcias, rosacruces, pitagóricas, cabalísticas, etc. Igualmente, sé de Masones con inclinaciones esotéricas que se la pasan renegando por que la Masonería no se dedica enteramente a estos trabajos iniciaticos y se distrae con asuntos de interés social que considera impropios de los estudios tradicionales. Esta amalgama es difícil de entender para un profano, pero no para nosotros que convivimos con ellas sin mayores problemas fraternales. Algunos aprenden a convivir dentro de la Orden con esa parte “inesperada” de la Masonería y otros simplemente optan por retirarse buscando otros campos más afines con lo suyo en la sociedad profana.
Debemos evaluar seriamente muchas de las obras que efusivamente recomendamos a nuestros aprendices. No nos digamos mentiras, una cosa es enseñar los contenidos de nuestros símbolos y la forma subjetiva en que deben ser interpretados de acuerdo a nuestra particular conformación sicológica e intelectual, en desarrollo del método de construcción Masónica; y otra muy distinta es leer los famosos Manuales de Magister, que no aportan mayor cosa acerca de lo fundamental para un Masón, como es la libertad de pensamiento y de conciencia, la autonomía personal, la tolerancia frente a lo que es sensatamente tolerable, el “combate activo contra el mal”, el uso de la razón y la educación del intelecto.
Los proselitismos ideológicos, políticos, metafísicos, teosóficos, tradicionalistas, esotéricos, místicos, cabalísticos, pitagóricos, órficos, religiosos, teológicos, o de cualquier otra índole, deben dejarse a otros espacios más específicos de adoctrinamiento. Lo realmente Masónico es el punto de encuentro neutral y respetuoso de personas que piensen y tengan (o no tengan) creencias distintas, y es lo que nos permite enriquecernos con el contacto con lo diferente. Esta es la virtud que nos diferencia de las sociedades filantrópicas, ONGs, clubes de servicios y tertulias en donde hemos podido fácilmente estar ahora. 
De todos modos, lo históricamente comprobado, es que la asociación que se crea en Londres en 1717 tiene una vocación enteramente secular. Las constituciones de Anderson no poseen ninguna referencia esotérica ni en ellas se habla de iniciación. Sin embargo, como son redactadas por dos pastores cristianos se hace descender religiosamente la Masonería de las tradiciones hebreas contenidas en el Antiguo Testamento. Pero, ¿En qué ocupaban las Tenidas, los Masones de esos tiempos en que no existían ni los manuales de Lavagnini, ni las enciclopedias de Lorenzo Frau Abrines y Albert Gallatín Mckey, ni el diccionario de André Cassard? 
Los Libros de Actas conservados hasta la fecha nos muestran que las Planchas presentadas – inclusive por los aprendices – tratan de las ideas en boga entre los pensadores de principios del siglo XVIII: la felicidad, la virtud, la sociabilidad, y nada se menciona sobre el templo de Jerusalén o el caso de Hiram. 
Habrá que esperar hasta la segunda mitad del siglo XVIII, y la multiplicación de los altos grados para ver operarse la llegada a la Orden de varias corrientes esotéricas, así como la versión que sostiene que la Masonería moderna desciende de la Orden de los Templarios que asoló y desangró la Palestina del siglo XII en nombre de la cristiandad europea dirigida por el Papa católico, como hoy también lo hace el ejercito americano para apropiarse de la riqueza de los pueblos del Medio Oriente, a costa de ahogar en su propia sangre a sus legítimos propietarios.
De todos modos, lo cierto es que ninguna de estas corrientes de opinión esotérica nace y surge de la Masonería, si no que llegan a ella tardíamente como por aluvión, y se le incorporan como un afluente lo hace a un río.
Volviendo al siglo XX, la Masonería dividida entre Regular o dogmática, y Liberal o Progresista marcha cada una por su propio camino rivalizando permanentemente. Sin embargo, la rueda de la fortuna gira en contra de las Masonerías liberales de Europa continental durante la 2° Guerra Mundial y los años que la antecedieron. 
En 1925, las dos Obediencias italianas son disueltas por los fascistas; La asociación Masónica Internacional creada en 1903 desaparece. A propósito: por favor que alguien le diga a la Gran Logia de Colombia, con sede en Bogotá, que quite del membrete, de la página web y del libro List of Lodge, su carácter de miembro de esta asociación por que ella no existe desde hace más de 60 años. Y por que además, era irregular. 
Igualmente, la Masonería es liquidada en Alemania en 1933, en Portugal y Turquía en 1935, en Rumania y Polonia en 1937, en Austria y Checoslovaquia en 1938 y en España en 1939. 
Mientras, la Masonería Regular inglesa y norteamericana permanece indiferente frente al destino fatal de la Masonería Liberal y adogmática europea, y la guerra va a hacer desaparecer las de Bélgica, Yugoslavia, Bulgaria y Grecia. Más allá aún: le cierran el Pórtico de sus Templos a los Masones de Europa continental que venían huyendo de la catástrofe. En total 14 países europeos tienen que esperar hasta la década del 50 para reconstruir el ideario Progresista de la Masonería. 
Una vez más, diezmada en sus miembros, confiscados o destruidos sus edificios, con una economía precaria, y aún con los rezagos de la propaganda antimasónica, firmemente enraizada en el pueblo, y como si fuera poco, con la antifraternal agresión de la Masonería dogmática anglosajona, que con el mote de irregular buscaba, y busca aún, descalificar y desconocer sus trabajos Masónicos, la Masonería Liberal se recupera para ser el fenómeno que hoy tiene en jaque ideológico a la Regular. Es en este contexto internacional en el que en 1961 nace el CLIPSAS que todos conocemos. 
Hoy en día, gracias a este renacer de la Masonería Liberal, y a sus ideas y esfuerzos, potenciada por los modernos medios de comunicación, en una sociedad más abierta, hemos comenzado a disponer de una nueva literatura científica Masónica, basada en documentos que han ido apareciendo y con los cuales no contaban ni Lorenzo Frau Abrines, ni Aldo Lavagnini, ni Findel, ni Mckey, para citar tan solo a nuestros más consultados autores tradicionales. Es que siempre, la veracidad depende de los niveles de información con que se cuente.
En este nuevo contexto, hoy la Masonería Regular Europea se reúne anualmente en una organización llamada Conferencia Masónica Europea. La Liberal se congrega también en la Asociación Masónica Liberal (AMIL). Existen también la Conferencia de Grandes Logias del Mediterráneo, la de los Balcanes, CATENA, (que agrupa a las Grandes Logias Mixtas), la Asociación de Grandes Logias Femeninas, los encuentros de Luxemburgo, los Encuentros de la Masonería Latina en Bruselas, que es intercontinental, etc. Muchas de estas asociaciones quieren que colaboremos con sus trabajos. Ganas no nos faltan, lo que falta es dinero.
Por otra parte, es de resaltar que tanto la Revolución Francesa, como la independencia de América la hicieron los ahora llamados Masones “Irregulares” o “liberales”. Que nunca se nos olvide, que tanto los Jacobinos de París, como Miranda, Bolívar, San Martín, O’Higgins, etc., fueron iniciados en las famosas Logias Lauterinas, que eran Talleres que aunque funcionaban en principio en, Londres, París y Cádiz, pertenecían ideológicamente a la escuela “Liberal” o “Irregular” francesa, ya que la finalidad única y exclusiva del levantamiento de sus columnas era el debate y la acción política, algo que está terminantemente prohibido en la escuela “Regular”. 
De tal forma, que no está mal el no pertenecer al sector de la Masonería que se autodenomina “Regular”, la cual, teniendo un nacimiento irregular, siempre ha representado un atraso ideológico al interior de la Orden. Y si esta maraña de “Regularidades” e “irregularidades” fuera poca, tenemos adicionalmente que descendiendo la Masonería moderna de aquella Gran Logia de Londres de 1717, y en eso no existe discusión, estamos todos untados de la misma “Irregularidad de Origen”. Hay que volar más alto en la concepción de lo que llama Benedetti “el porvenir de nuestro pasado”.
Pero a decir verdad, la Masonería Regular inglesa y Estaudinense – esta última agrupada en la Confederación de Grandes Logias de Norteamérica – no se encuentra inmóvil y pareciera que giran influenciadas por el espíritu de los tiempos hacia las Obediencias liberales, y que una tímida apertura se inicia. Por ejemplo, la Gran Logia de Antiguos libres y Aceptados Masones de Alemania, la Gran Logia de Austria y la Gran Logia Alpina, de reconocido pensamiento Liberal y Progresista, han sido reconocidas recientemente por Londres, al igual que algunas Grandes Logia Prince Hall (de negros) en Estados Unidos, paralelamente con la Gran Logia Anglosajona del mismo estado. 
También comienzan a verse relacionamientos formales entre Grandes Logias norteamericanas de blancos con las de negros, antagónicas desde hace más de 200 años. Y, en este mes de julio en la Habana se celebra un aniversario más de la primera Logia Masónica fundada en Cuba con la presencia de Grandes Logias irregulares y regulares pertenecientes a la C.M.I., cuya Segunda Zona celebrará una reunión allí aprovechando su presencia común en los festejos.
Sé, de buena fuente, que una de las Planchas que se van a leer en el encuentro de la Habana se va a referir a una situación nueva a la que se están enfrentando los Masones latinoamericanos regulares inmigrantes a Estados Unidos y Canadá que quieren vincularse a la Masonería Regular de estos países. No están siendo aceptados por las Grandes Logias regulares, pese a que muchas veces, además de los documentos reglamentarios, llevan hasta una carta de presentación firmada y sellada por su Gran Maestro de origen. Es una nueva muestra de las discriminaciones sociales y étnicas de las Grandes Logias anglosajonas de Norte América. 
Está claro que nuestros Hermanos Masones gringos, orgullosos de haber contado entre sus columnas a gobernadores, congresistas y presidentes, no quieren relacionarse con los Masones albañiles, plomeros, pintores de brocha gorda y aseadores latinoamericanos, así estos, en sus países de origen hayan practicado una profesión honorable, o se hayan asilado por las razones dolorosas que los colombianos conocemos bien. Los Masones Estaudinenses y canadienses regulares ven a los Masones latinoamericanos potencialmente peligrosos para su status quo y no aptos para su elegante vida social. Ante esta situación, las Grandes Logias de habla hispana de Estados Unidos y Canadá se encuentran organizando una confederación que las agrupe para trabajar en temas comunes y defenderse de la agresión fratricida de los regulares. ¿Se puede hablar de este tema tan importante en una Conferencia Mundial de Grandes Logias regulares? No. Por que es un tema polémico. 
Cambiando de geografía, en el otro lado del mundo, en los países situados al este de la antigua Cortina de Hierro, incluyendo a China, las Masonerías inglesas y de Europa occidental regulares, se encuentran en competencia, con las liberales, ya sean masculinas, femeninas o mixtas, de las mismas naciones, para sembrar a los países ex comunistas de Logias dotadas de sus respectivas orientaciones ideológicas. Esa es la nueva frontera de la Masonería Europea, y les está yendo bastante bien a todos a juzgar por la cantidad de columnas levantadas.
Y en el África, se presentan igualmente las mismas diferencias heredadas de los europeos. En las antiguas colonias inglesas, la Masonería Regular es fuerte, y en las antiguas colonias francesas, portuguesas e italianas, la Masonería Liberal se encuentra muy activa. Casualmente, en este último sector de la Orden en el continente negro, las Obediencias progresistas se reúnen desde hace 12 años en una asociación Masónica denominada Encuentros Fraternales y Humanitarios del África y Madagascar – REFRHAN – por sus siglas en francés.
Y no me meto ahora con la Masonería que se agrupa virtualmente en Logias, chat, grupos, etc. a través de la Internet para no cansarlos con lo que es harina de otro costal. Pero de lo que sí podemos estar seguros es que la Internet es un lugar en donde están ocurriendo cosas interesantes.
Y, ¿qué decir de la Masonería mixta, que está presente en más de 100 países del mundo?. ¿Y de la Femenina, que actúa como por espejo y no nos admite a los hombres?. De la existencia actual de estas Grandes Logias femeninas que así nos discriminan por hombres, he encontrado datos ciertos en las siguientes 23 naciones: Francia, Inglaterra, Bélgica, Suiza, España, Luxemburgo, Canadá, Isla Mauricio, Guadalupe, Martinica, Togo, Costa Marfil, Gabón, Venezuela, Brasil, México, Italia, Portugal, Chile, Estados Unidos, Alemania, Hungría y Turquía. Y como si fuera poco existen Logias Femeninas jurisdiccionadas a estas Grandes Logias en Puerto Rico, Polonia, Rusia, la República Checa, Perú y Bolivia. Y me faltan datos de otros municipios. 
Y, ¿ en Colombia?. En Colombia existe Masonería femenina representada por la Orden de las Estrellas de Oriente (Eastern Star). Esta Orden no es Comasonería, como se afirma con frecuencia. Ni tampoco Masonería de Adopción; aunque si se derivó de la Masonería de Adopción francesa en 1850. Nueve años antes de que el Gran Oriente de Francia le otorgara Carta Constitutiva a nuestro Supremo Consejo Neo-granadino, hoy del Grado 33 Para Colombia, al que con orgullo pertenezco en calidad de miembro activo. Y 135 años antes de la fundación del Supremo Consejo Colombiano del Grado 33°.
En 1855, la Orden de las Estrellas de Oriente crearon sus propios rituales Masónicos y actualmente son en el mundo un poco más de dos millones de mujeres realizando una obra filantrópica y de ayuda social agregada superior, por ejemplo, a la toda la Masonería masculina colombiana – sumados regulares y progresistas. 
La idea dominante en Colombia, entre las Grandes Logias masculinas, es que la Orden de las Estrellas de Oriente no vaya más allá de un voluntariado de señoras cuya misión principal sea la de brindar apoyo a las labores filantrópicas de las Obediencias regulares integradas por sus esposos, padres y hermanos carnales, de las cuales, la más antigua de Colombia, la Regular de Barranquilla, a duras penas alcanza la mitad de la antigüedad de la Orden de las Estrellas de Oriente. 
Pero no son las únicas Masonerías femeninas nacidas en Norteamérica que comparten este tratamiento discriminatorio por parte de las Grandes Logias masculinas a cuyo lado generalmente coexisten. También están la Orden de la Reina del Sur, la de Amaranth, Las Hijas del Nilo, Las Hijas de Job, Las Hijas del Arco Iris, Las del Desierto, La de Isis, Las de Osiris, Las Hijas de la Acacia en Cuba, etc. 
La historia registra con asombro algunas discusiones, entre sabios, que tuvieron efectos reales catastróficos, una de ellas es sobre el sexo de los ángeles mientras caía Bizancio, otra se ocupó en determinar a ciencia cierta cuantos ángeles caben en la cabeza de un alfiler; y mientras se discutía en el Vaticano si los aborígenes americanos tenían almas, 90 millones de ellos morían a manos de quienes no tenían la paciencia de esperar la decisión. 
Hace poco le oía al Gran Maestro del Gran Oriente de Suiza, Heinz E. Mühlethaler, el siguiente comentario: un estudio muy documentado de los expertos de la NASA, determinó que según el peso, el tamaño, las caracteristicas de la superficie, la frecuencia, la velocidad y la forma del batido de las alas, la temperatura corporal, el diseño aerodinámico, y su energía potencial, el colibrí no puede volar; pero como él no está al tanto, o no le presta la menor atención a tan importante conclusión, continua volando. Eso mismo está pasando con la Masonería Liberal. La historia de la Masonería registrará las discusiones muy documentadas de quienes aún se preguntan si pueden haber una o varias Grandes Logias en un mismo territorio, o si los cojos pueden ser Masones, o si los Masones pueden visitarse libremente o no. Galileo les diría de nuevo: “y sin embargo, se mueve”.
No obstante lo que hemos relatado someramente, en Colombia hay Masones importantes que afirman con una gran solemnidad que en todos los países del mundo solo existe una Gran Logia, y en consideración de ello plantean que todas las Obediencias actuales deben agruparse en una sola, para estar a tono con todas las naciones del planeta. Como hemos visto, esto es no solo no es cierto sino además la prueba reina de que en nuestra nación se dan Masonerías con la frivolidad propia de los reality de la pantalla chica y el aspecto institucional hecho un caos: discurso obsoleto, costoso mantenimiento físico y cojera moral. Mientras tanto, el desobediente colibrí sigue volando. 
La historia se preguntará, sin lugar a dudas, sobre la clase de asociación que tenemos y sobre la competitividad ideológica de ella en el mundo de hoy. Lo serio de la cuestión, es que la respuesta, cualquiera que sea, la estamos escribiendo desde ya, a dos manos, con la tinta indeleble del fratricidio y la de estos nobles encuentros fraternales de los que la mayoría de los Masones colombianos se cuidan de asistir para no irregularizarse. Y mientras tanto, el condenado colibrí sigue volando. 
Por último, QQ:. HH:., 
Cambiando diametralmente de tema, quiero comentarles que el día 24 de mayo de este año, a continuación de la terminación de los trabajos de CLIPSAS, nos reunimos en uno de los Templos de la Gran Logia Mixta de Chile, en Santiago, los Masones miembros de las Obediencias Americanas asistentes al encuentro, entre ellos la meritoria representación de la Gran Logia Central de Colombia, con el fin de crear un espacio Masónico Americano, denominado Conferencia Masónica Americana, un poco a semejanza de los continentales que existen en África para la Masonería Liberal con el nombre de REFRHAN y en Europa para la Mas:. que se define como “Regular” por su vinculación diplomática con la Gran Logia Unida de Inglaterra.
La idea no es reemplazar, ni mucho menos hacerle competencia a la Confederación Masónica Interamericana (C.M.I.). Muy por el contrario, se trata de que ante las lamentables separaciones que vivimos en la Orden y la urgente necesidad de que América tenga un espacio amplio, no excluyente, de reflexión Masónica sobre su propia experiencia social – muy diferente a la de Australia, Asia, Europa y África – nos ocupemos en una especie de “fuga hacia adelante” creando alternativas integradoras que posibiliten futuros pensamientos autóctonos. 
Estamos conscientes, de que hay que prepararse para un escenario de mediano plazo en que la Masonería Regular – visiblemente diezmada en su membresía por lo anacrónico de sus exclusiones y con grandes problemas económicos para el sostenimiento de sus activos fijos – estará girando hacía la Masonería Liberal y Progresista, que es la de mayor crecimiento actual en la Orden. Las semillas del progresismo se observan germinando dentro de las Grandes Logias regulares. La calidad de apéndices de la Masonería Anglosajona, inglesa o norteamericana, so pretexto de la Regularidad, irá quedando claro y no será suficiente para las nuevas reflexiones y requerimientos. Y como consecuencia de ello, ya la Masonería Progresista cuenta con el favoritismo en el corazón de los Masones. 
Un ejemplo al canto, de la transformación de los discursos regulares lo constituye la intervención del IPH:. Eduardo Pérez, anterior Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo Colombiano del Grado 33°, en la 47° Conferencia De Soberanos Grandes Comendadores de Europa y Países Asociados, celebrada recientemente, cuando en una interesante Plancha, planteó como una de las mayores responsabilidades de la Masonería el “lograr un consenso y definir el papel de la mujer en la Masonería y en el Escocismo. Para lograr esto, es necesario enfrentar el tema para no quedarnos atrás de otras organizaciones internacionales que ya lo han enfrentado en un mundo en constante evolución”. Sobran los comentarios.
Pues bien, como ya se sabe, se me ha elegido a mí como el primer Secretario General de esta novel Conferencia Masónica Americana. Es una gran responsabilidad que solo será posible sacar adelante con la participación de Obediencias que, como la Gran Logia Central de Colombia, la Gran Logia de los Andes, la Orden de las Estrellas de Oriente, la Gran Logia Benjamín Herrera, y la Gran Logia del Norte de Colombia, muestran mucha preocupación por sacar adelante la Masonería colombiana de los conflictos absurdos del pasado, para lo cual desde ya los estoy invitando, con el ánimo de que sus luces nos acompañen, a la primera reunión que se celebrará en Barranquilla en febrero/05, en días que con tiempo les comunicaré. Ya me han confirmado su asistencia varias Grandes Logias del extranjero y el nuevo Presidente de CLIPSAS. Ojalá las Grandes Logias regulares de Colombia, se unan a este evento que sin censura de ninguna clase le ofrecerá y concederá la palabra a todo aquella Obediencia que la solicite. 
El tema central es “La vigencia de la Masonería para los jóvenes de hoy”. Y lo único que les pido es que me envíen la ponencia antes del 31 de diciembre de este año con el fin de repartirlas organizadas a los asistentes.
QQ:. HH:. todos,
Yo estoy seguro de que estamos pasando de la Masonería de las Regularidades e irregularidades a la Masonería de los sueños, por que veo en la mirada de muchos de mis Hermanos que ha nacido una buena causa entre nosotros. 
Aunque a decir verdad, también veo que tienen sueño ahora, por que con la extensión de estas líneas los he cansado más allá de lo que es decente hacerlo. Presento mil disculpas por ello. Es que en realidad, como dijo, en una ocasión parecida, el matemático y filósofo francés Blas Pascal: “He hecho este escrito más largo de lo usual porque no he tenido tiempo para hacer uno más corto”
Muchas Gracias a todos. 

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el junio 29, 2008 por en Sin categoría.
A %d blogueros les gusta esto: